Antes de nada, dar la bienvenida al equipo a las dos nuevas incorporaciones, importantísimas ambas, que han firmado tras duras negociaciones en lo que ha sido el culebrón del verano. Los secretarios técnicos del Hungarian han echado toda la carne en el asador para poder fichar a dos jugadores de corte defensivo, muy acorde con la tónica y personalidad del equipo. No ha sido posible fichar a Víctor Valdés, que pedía un litro de gaseosa después de cada partido, inalcanzable para el presupuesto húngaro. Se mantuvieron conversaciones con Andoni Cedrún y Farid Mondragón, pero se desestimaron. Uno por subnormal, y el otro porque era rematadamente malo. Así pues, toca enfundarse la zamarra de pintor y defender el arco por turnos, como la mayoría de partidos el año pasado.
Daniel Peralta aportará contundencia en la zaga húngara. Diestro cerrado no, cerradísimo, usa la pierna izquierda para herir contrarios. Técnica aceptable, enemigo de las florituras y el toque de calidad, bregador y un pulmón sano (algo que vendrá bien...). El número 2 del Hungarian lleva el puesto de lateral derecho en las venas, creo que eso lo dice todo.
Iñaki engrosa la fila de atacantes húngaros. Regate corto y disparo rápido parecen ser sus cualidades más destacables, según afirma el presidente RoPero. Llega bajo de forma, pero en eso no debe preocuparse porque será uno más que termine como una braga, con los ojos en cruz, o de color morado. Llevará el dorsal 6.
El resto de jugadores que completan el equipo son:
- Javier Romero, RoPero, el Pavo Real. Presidente del Hungarian. Polivalente, luchador y una garantía en la cancha. Compartió "Vaya día" con Francis. Dorsal 8.
- Raúl Vicastillo, el Pájaro. Jugador más regular del Hungarian. Lleva un espantapájaros en la parte derecha de la cabeza pero se lo curra. Si se cuelga un balón, él lo bajará. Es el 7.
- Gerardo Barcos Barcos Barcos, el Cangrejo Real. Corre y corre, y corre... Y cuando tira a puerta debe estar cansado porque le salen flojos chuts. Empezó fuerte pero la sequía mermó al cangrejo. Un luchador. Nº9.
- Sergio Gracia, la Cigala. Fue de menos a más el curso pasado, reinventándose en defensa. Promete faltas, toque de balón y llegadas al segundo palo. Además, fue Special Award a premio Alan Parker, como portero suplente del Hungarian con más partidos. Dorsal 10.
- Diego Alastrué, Francis, el Torete. Máximo goleador de la fase regular, premio Chitalu. Goles de rebote en caras ajenas o desde su portería. Defensa sólido y garantía de ganas y pundonor. Nº5.
- Eduardo Diez, la Hiena, Papito. Este año será un fijo. Se ha puesto en forma para la operación bikini pero le ha valido para ser un elemento importante en el equipo. Calidad en sus botas, las que limpia antes de tirar. Un playmaker en el equipo, menos mal. Es el 11.
- Nacho Gracia, el León. Tesorero del Hungarian, cronista del Hungarian y jugador más tarjeteado de la Liga pasada. Contundencia, potencia y roturas de fibras. Jugada fetiche con gol de zurda es una de sus firmas... al mismo equipo. Nº4.
- Sergio Parra, Paurrinho. Hace las puntuaciones comunio del equipo, así que cuidado con él. Es el cronista sustituto y un húngaro de pro.
- Carlos Puerta, Carlo Ancelitri, o Litranka cuando habla con la prensa. Consejos desde el banquillo de nuestro Julian Ross particular. Sería nuestro killer si no estuviese lesionado.
Cierro esta entrada comentando que lo bueno de todo, se gane o se pierda, es que luego espera un bocadillo con una birra, y comentar la jugada.
A disfrutar y a correr un poco!!!
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