martes, 12 de noviembre de 2013

Hungarian Pick&Roll 2 - 2 At. Fraude. Un empate que deja invicto a un equipo diesel.

El Hungarian acudía al segundo partido de la temporada con 7 jugadores, dejando claro que esta temporada no quiere escupir pulmones sobre el terreno de juego. Esta vez, el equipo rival era uno de los conjuntos que, a priori, parecía que iba a optar al título liguero, pero vino mermado como le pasó el año paso en repetidas ocasiones al conjunto nightly.
Una vez más, el equipo amarillo fue de menos a más en cuanto a tesón y fondo físico se refiere, y dejó escapar una renta de un gol que pudo haber sido determinante.
Crónica de la 1ª parte
El At. Fraude afrontaba el partido con 4 jugadores, mermado por las bajas y esperando como agua de mayo la llegada de su quinto participante, un marmoretro de blandurrias formas que servía para dar por culo en las faltas de ataque.
El equipo húngaro sacaba un quinteto inicial distinto, dando lugar a las nuevas incorporaciones Iñaki y el Cabracho Peralta, completando con Papito, la Cigala Diego Costa, y RoPero Cañorero bajo palos.
Aún con superioridad numérica, el Hungarian salió amagado al partido, sin presionar en exceso la salida del juego rival, lo que permitió cierta comodidad para el conjunto naranja. En un partido embarullado, acelerado y desgastante, los nightlys se adelantaron en el marcador con un balón recuperado con el Ottawa por el Cabracho Peralta, quien cedió a Papito la Hiena Diez que estaba en modo estelar y de carrera dominguera, para que anotase en un uno contra uno de manera tranquila y elegante. 1-0. Fue un gol extraño debido a las circunstancias, porque no hubo rechaces, ni tiros flojos ni nada que se le pareciese. Ni siquiera fue de rancia factura.
Anteriormente, León lanzaba un potente chut desde el centro del campo, que rechazó el que fue un jugador clave en el partido, el portero visitante, y que el Tordo Gris no supo aprovechar en dos ocasiones. Quedóse sin ángulo, y lanzó fuera ante la atenta mirada de todos los que allí habían asistido.
RoPero Cañonero arengaba a los suyos desde la puerta con la zamarra de pintor, especialmente a Papito Diez que celebró el gol de inicio como Cristiano, mandando callar, pero con algo menos de nervio.
El At. Fraude atacaba como podía ante una muralla amarilla que deja claro que la defensa y salida rápida deslabazada y sin orden es su lifestyle.
Fue en una jugada a balón parado cuando llegó el segundo tanto amarillo, anotado por nuestro Julian Ross particular, olvidado ya de la protusión ventricular, que remató un balón al segundo palo tras tragada monumental del arquero visitante.
Las faltas se sucedían, rozando el doble penalty, agradecidas por un equipo capitaneado por un amariconado pero buen jugador nº9, apodado Princesa cual bragas de tenderete gitano. La cancha quedó reluciente a base de tanto suelo, y el árbitro estaba en modo facilón.
El 2-1 vino en una jugada de saque de banda. El amariconado nº9 hizo una filigrana barata a nuestro Diatlético, que no vio venir el regate, pero sí un par de costillas por el suelo. La Cigala no pudo rebañar y RoPero quedó batido, tocando antes el balón en el poste largo. Fue una jugada con cierta polémica, porque marmoretro number five había entrado a jugar sin mucho aviso previo. 2-1 y descanso con agridulces sensaciones.
Crónica de la 2ºparte
La segunda parte empezaba con el Cabracho Peralta bajo palos. Había cierto respeto al juego rival, a quien se esperaba en el propio campo a la espera de una salida fulgurante y desaliñada, como un chorro de agua de una cañería rota. Quedó patente el poco ánimo de empezar nuevas jugadas, y es que el Hungarian solo mira hacia delante, es un equipo al que no le gusta mirar atrás. Nada de nostalgias futbolísticas.
Realmente, a pesar de la posesión claramente naranja, el Cabracho Peralta no tuvo demasiado trabajo bajo palos. La vida seguía igual. Tordo Gris bombardeaba de vez en cuando al muñeco, la Cigala hacía su jugada favorita: balón largo y el portero tólargopolsuelo, Papito regateaba una y otra vez... al mismo defensa! Y RoPero Cañonero, que había salido como jugador de campo la segunda mitad, se llevaba encima el mobiliario del árbitro en una entrada que bien podría haber lastimado algún compañero, como ya pasó en la temporada anterior. Contundencia y contención, máximas del Hungarian. León recibió el envite del somardilla nº4 que vio peligrar sus borceguíes a corto plazo por haberse pasado de listillo. Iñaki, no dispuso de muchas jugadas de las suyas, de estrategia y movimiento en corto, por lo que no pudo lucirse como a él le gusta.
Sin embargo, los amarillos seguían aguantando el ritmo del partido ante un equipo cada vez más debilitado. Incluso ha aprendido del pasado a no facilitar dobles penaltys ni faltas innecesarias. Eso no sirvió para que el amariconado nº9 empatase en un remate que coló bajó las piernas del Cabracho Peralta, que poco pudo hacer para evitar el gol. 2-2.
El partido, ya roto, podría haberse decantado para cualquiera de los dos equipos, aunque fue el Hungarian quien dispuso de más disparos a puerta, sin éxito y magullando al muñeco en repetidas ocasiones.
La última jugada, un disparo de León desde 3/4 de campo que atajó sin mucho problemas el portero visitante. Final del partido, y el Hungarian sigue invicto con 0 goles de diferencia. Después, cervezas, un atlético, bocadillos y todos tan amigos.
El Crack - Papito, la Hiena Venezolana, Diez
En su reaparición con la zamarra nº 11 a la espalda, dejó detalles de su gusto por el toque. Dásela a Papi, anda. De vez en cuando croquetea en exceso, pero marcó los dos goles nightlys, dejando a un lado sus molestias cardíacas. Esta en mejor tono físico que el año pasado, y se nota.
El Dandy - León rehabilitado
Potente defensa y potentes chuts desde la lejanía, ya que desde cerca parece que no va a catar muchas chances. Mantuvo a rajatabla al somardilla nº4 y ya no le hace falta orina de ñu para no lesionarse. Ya no le sacan tarjetas y hasta deja de rugir a compañeros que están en el banquillo para que no se sientan molestos. Síntomas de mejoría, la curva sigmoidea sigue su curso.
El Duro - RoPero Cañonero
Aunque el partido fue intenso, no hubo dureza extrema ni porqué usarla. Sin embargo, se llevó la mesa del árbitro por delante, recordando a días memorables como el hachazo tranchetero, o el doble KO a rival y compañero. Estuvo bien de portero, y correcto en el campo. Pero tuvo poquitas para marcar. De recuerdo, un par de tablas de la mesa, un palet y otros pantalones que ya deben estar quemados.
¡Vaya día! - El Cabracho Peralta
Su toque ojetístico le resta puntos para conseguir este galardón, pero sus regalos como cancerbero recordaron momentos del pasado. El resto, como siempre. Inagotable, correoso y pesado hasta la saciedad en defensa. Probó con la zurda en el calentamiento pero... no es el momento ni el lugar. Eso, que lo deje para la intimidad. En la segunda parte como portero, iba sobrado y regaló dos balones francos al ataque rival, pero no pasó nada de nada. En el gol, poco pudo hacer.
En las nubes, emigrando - Tordo Gris - Special Award
Lleva dos partidos con el espantapájaros metido entre ceja y ceja. Atrás quedaron los goles más relucientes de su carrera, vaselinas y disparos a la escuadra que parecían indicar que era buena rapaz. Ahora, con la caña y sin suerte de cara a gol. Magulla al portero en los uno contra uno, y tiene la mala fortuna de que no se cuelgan balones para sacar el héroe que lleva dentro. Deberá ir más al spinning y dejar de hacer tanto de ejercitar las alas en el gimnasio.

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